Newsletter
enrique-vergara-tdlc-ceco

Los desafíos del TDLC según su presidente: aumento de causas y posibilidad de dos salas

22.09.2021
Claves:
  • En una charla organizada por la P. Universidad Católica de Valparaíso a inicios de septiembre, el presidente del TDLC, Enrique Vergara, analizó los desafíos más relevantes que ha enfrentado el órgano en los últimos años.
  • Para Vergara, los ejes principales están en el proceso constituyente y la emergencia sanitaria.
  • Vergara señaló que el Tribunal debe adoptar una estructura organizacional que le permita afrontar la alta carga de trabajo.
Keys:
  • In a lecture organized by the Pontifical Catholic University of Valparaíso at the beginning of September, Enrique Vergara, president of the TDLC, analyzed the most relevant challenges that the institution has faced in recent years.
  • For Vergara, the most relevant issues are the constitutional process and the sanitary crisis.
  • Vergara also pointed out that the institution must adopt an organizational structure that allows coping with the high workload.

El pasado 3 de septiembre la Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) organizó una cátedra especial de derecho económico para analizar el rol y los desafíos que ha debido afrontar el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) en sus 17 años de historia.

La exposición estuvo a cargo del presidente del TDLC, Enrique Vergara, y contó con la moderación del académico Críspulo Marmolejo González y los comentarios del profesor de Derecho Económico, José Luis Guerrero Becar.

El trabajo interdisciplinario y la adaptabilidad

¿Cómo ha resultado este experimento de tener un tribunal especial?”. Para el presidente del TDLC, para comprender los desafíos, es necesario plantearse esta pregunta inicial.

Al respecto, señaló que el primer desafío que tuvo que enfrentar el TDLC radicó en compatibilizar la pluralidad de profesionales que trabajan en él, en sus propias palabras, “hacer encajar el trabajo entre abogados y economistas. Entre jueces abogados y jueces economistas, es decir, hay un fuerte componente interdisciplinario en este trabajo”.

Además, recordó que junto a las funciones jurisdiccionales, el tribunal detenta funciones extrajurisdiccionales sumamente relevantes, algunas de naturaleza administrativa –como la de conocer consultas- u otras facultades reguladoras, de informante o perito, de proponer recomendaciones normativas y la función de garante en aquellas ocasiones en que la FNE hace efectivo el uso de atribuciones o diligencias intrusivas.

En relación a los desafíos actuales, el presidente del TDLC indicó: “Hay que hablar de los desafíos inmediatos que están muy marcados por la cultura tanto política, con un proceso constituyente en curso, como por la emergencia sanitaria”.

Vergara indicó que otro de los desafíos más relevantes en este último tiempo es la adaptabilidad. “El tribunal ha tenido que adaptarse a la pandemia, al estallido social. Ha tenido que aprender, como todos, a trabajar por vía remota mediante el teletrabajo”.

Sin perjuicio de lo anterior, fue enfático en recalcar que la institución ha logrado adaptarse de manera satisfactoria, con audiencias remotas y sin imprevistos, algo que también destacó en su última cuenta pública (ver Nota CeCo “Cuenta Pública del Presidente del TDLC: aumento explosivo de causas e impacto de la economía digital”).

El tercer desafío al que se refirió Vergara fue el de los cambios de composición de ministros. El presidente del TDLC indicó que “el año pasado en la mitad de la pandemia hubo elección de nuevos ministros y esto implicaba un desafío porque hemos trabajado vía remota hasta hace un mes que volvimos a trabajar presencialmente”.

Fue claro en señalar que “la experiencia de trabajar un órgano colegiado es bien especial, es un desafío también tomar decisiones en conjunto, sacar lo mejor de cada uno en esas discusiones, pero también está lleno de conflictos o eventuales conflictos y hay que saber lidiar con eso. Entonces la integración de un nuevo miembro también ha implicado desafíos en este corto plazo”.

Un tribunal que “quedó chico” y la tarea de disminuir los tiempos de fallo y la tasa de revocaciones de la Suprema

El cuarto desafío al que se refirió Vergara tiene que ver con el aumento exponencial de causas que ingresan al tribunal año a año. Para Vergara, “en consecuencia, el tribunal que se creó el año 2004 ya quedó chico en términos del número de integrantes que tiene que tener para hacer frente a las tareas que le encomienda la ley”.

El quinto desafío y según Vergara uno de los más importantes es el de mantener la calidad de los fallos. En su presentación enfatizó en que los miembros del TDLC son conscientes de la vital importancia de la jurisprudencia en una materia tan cambiante y jabonosa como la libre competencia. “El tribunal aterriza la norma en casos concretos y, por lo tanto, la jurisprudencia es lo más importante en materia de libre competencia”.

Complementó indicando que “en ese sentido tiene que hacer el tribunal un esfuerzo para crear precedente. Obviamente que cualquier tribunal tiene el derecho a cambiar un precedente, pero cuando cambie ese precedente tiene que ser de manera muy razonada y fundada y, por lo tanto, la fundamentación de los fallos del tribunal es muy importante.

El sexto desafío señalado por Vergara es el de disminuir la tasa de revocabilidad de la Corte Suprema y acortar los tiempos de los fallos. Respecto al primero, el presidente del TDLC manifestó que “hemos tenido un alza en las revocaciones y estamos tomando debida nota de los criterios que utiliza la Corte, de manera de incorporarlos en nuestro análisis y tratar de que nuestras decisiones se confirmen. 

Sobre los tiempos de decisión, Enrique Vergara asumió una posición autocrítica y expuso que “en realidad, aquí son asuntos muy complejos, toman mucho tiempo, pero yo creo que el tribunal aquí está en debe. Tiene que hacer un esfuerzo mayor y en eso estamos.  Por ejemplo: pensando en funcionar en dos salas, es una idea que nos está dando vuelta, para ver cómo agilizamos los procedimientos; procedimientos que hoy en día son sumamente complejos de administrar”.

Objetivos y estrategias del TDLC

En su exposición Enrique Vergara fue enfático en la importancia de desarrollar y planificar un modelo o estrategia que le permita al tribunal hacer frente a la lista de desafíos actuales y futuros.

Según Vergara, el tribunal aún es pequeño a pesar del gran avance adquirido con el correr de los años. “El tribunal ha crecido en los últimos años, pero no tiene más de 25 personas en total”.

Para el presidente del TDLC la clave es adoptar un desarrollo organizacional en el que se establezcan objetivos, roles y estrategias que le permitan al tribunal enfrentar de mejor manera las altas cargas de trabajo. “Yo creo que aquí la clave es el desarrollo organizacional. El saber organizarnos como si fuera -no voy a decir una empresa- pero sí una organización con objetivos estratégicos, cuantificadores, indicadores de desempeño, etcétera”.

Según el experto, “planificar estratégicamente, fijarse objetivos estratégicos es la única manera que va a tener el tribunal de administrar la mayor carga de trabajo y la mayor complejidad de las causas, manteniendo la calidad de sus fallos y ojalá disminuyendo los tiempos en que esto se emiten o dictan y la tasa revocabilidad de la corte suprema, que al final esas tres cosas son lo más importante”.

Sobre el nuevo modelo organizacional planteado por Enrique Vergara, Críspulo Marmolejo, profesor de la PUCV, hizo hincapié en que la peculiaridad del sistema chileno es que cuenta con un tribunal propiamente tal, que resuelve en materias económicas.

Por su parte, el académico José Luis Guerrero planteó un nuevo objetivo, relativo a la democratización de la libre competencia. El experto en derecho económico le preguntó a Enrique Vergara, “¿Si los tipos de casos que se van conociendo en el tribunal han ido variando a casos más no de grandes empresas sino también de casos más pequeños?”.

En respuesta, el presidente del TDLC sostuvo que la libre competencia ha dejado de ser una materia de élite y de acceso limitado. “Yo creo que el tribunal ya no es un tribunal de élite, en el sentido de que sólo ve casos de grandes empresas. En el último tiempo hemos visto que se ha democratizado su acceso, ha habido casos como los pescadores de Pichilemu”.

No obstante lo anterior, agregó que “otra cosa es la tasa de éxito de esa presentación, porque en general es lo que tú decías. Si se coluden dos fotocopiadoras en la esquina eso no afecta el mercado porque hay miles de fotocopiadoras”.

Libre competencia en tiempos de COVID-19

Para el abogado la pandemia generó cuatro grandes desafíos transversales para las diferentes agencias de libre competencia, pero que nunca fueron abordados a cabalidad en Chile, ya que no alcanzaron la misma relevancia que en otras latitudes.

En este punto de la exposición, el presidente del TDLC recordó los asuntos que estuvieron en la palestra de foros internacionales durante 2021 y 2020 a propósito de la crisis: (i) las autorizaciones de acuerdos entre competidores, (ii) la persecución de casos de precios excesivos, (iii) la excepción de empresa en crisis y (iv) los cambios en agendas legislativas que ameritasen la intervención de las autoridades de competencia.

Enlace relacionado:

También te puede interesar:

José Venegas A.