El pasado 28 de abril, la Comisión Europea publicó el primer informe de revisión de la Digital Markets Act (DMA), en cumplimiento del artículo 53 de la misma ley, que obliga a someter a revisión la regulación cada tres años (ver nota CeCo sobre la consulta pública previa que sirvió de insumo para este informe). El documento evalúa el funcionamiento de la DMA tras aproximadamente dos años desde que las obligaciones sustantivas se hicieron plenamente aplicables a los gatekeepers designados. A continuación, se repasan las principales conclusiones del informe.
Diagnóstico general: la DMA «cumple su propósito»
La conclusión central del informe es que la DMA «se mantiene apta para cumplir su propósito y no necesita ser modificada». La Comisión sostiene que, pese al breve período de aplicación, la regulación ha contribuido positivamente a su objetivo central de hacer los mercados digitales europeos más justos y contestables. No obstante, también reconoce que la DMA aún no ha alcanzado su pleno potencial y que persisten desafíos de implementación y enforcement.
- Para los siete gatekeepers designados a la fecha (Alphabet, Amazon, Apple, Booking, ByteDance, Meta y Microsoft) quienes proveen en conjunto 23 servicios regulados, la Comisión ha iniciado cuatro procedimientos por especificación (dos concluidos y dos en curso) y siete procedimientos de no cumplimiento. De estos últimos, dos concluyeron en la imposición de multas a Apple y Meta, uno se cerró sin condena en contra de Apple, y cuatro siguen en curso.
- La Comisión destaca que, sin la DMA, alcanzar los mismos resultados mediante el derecho de competencia tradicional (caso a caso) habría implicado mayores costos administrativos y plazos significativamente más largos. Asimismo, una regulación a nivel nacional habría implicado fragmentación regulatoria, con hasta 27 normativas potencialmente divergentes.
Respecto de beneficios específicos, el informe enumera impactos positivos tangibles para distintos actores del mercado. Respecto de las pymes, la Comisión destaca los siguientes:
- Uso de productos alternativos: Se ha reportado un aumento en la oferta y uso de navegadores web o app stores
- Portabilidad e interoperabilidad: Más de 40 empresas, mayoritariamente pymes, han incorporado nuevas soluciones de portabilidad de datos para lanzar servicios innovadores. Por el lado de mensajería y sistemas operativos, también se ha registrado un progreso en la interoperabilidad, permitiendo la entrada de nuevos proveedores de mensajería, y habilitando que los desarrolladores puedan realizar solicitudes formales para interoperar con los sistemas operativos de los gatekeepers.
- Transparencia publicitaria: Anunciantes y editores acceden ahora a información sobre precios, comisiones y rendimiento de los anuncios, en un área antes considerada una «caja negra».
Por su parte, para consumidores finales, la Comisión señaló los siguientes beneficios tangibles:
- Control y portabilidad de datos: Los usuarios pueden elegir significativamente si autorizan a los gatekeepers a combinar y cruzar sus datos personales entre servicios, con una proporción relevante de usuarios negando dicho consentimiento. Al mismo tiempo, los usuarios pueden descargar o transferir sus datos (publicaciones, «likes», historial de búsqueda, historial de compras) y autorizar a otras empresas a acceder a ellos.
- Mayor autonomía: Los usuarios pueden eliminar aplicaciones preinstaladas, configurar dispositivos Android sin necesidad de una cuenta Gmail, y usar Facebook Messenger independientemente de Facebook.
- Beneficios futuros próximos: Se anticipa que los usuarios de iPhone y Android podrán transferir fácilmente sus datos entre ambos sistemas, eliminando una barrera histórica de lock-in.
Desafíos y focos prioritarios hacia adelante
Pese al diagnóstico positivo, la Comisión identifica áreas que requerirán atención prioritaria, relacionado con la inclusión de temas de Inteligencia Artificial (IA) y cloud computing.
- IA: La Comisión señala estar abordando diversos desafíos de contestabilidad y equidad asociados a servicios de IA. Entre las acciones en curso destacan: (i) el diálogo regulatorio con gatekeepers sobre la facilidad para cambiar configuraciones predeterminadas y el acceso equitativo de servicios de IA a sistemas operativos; (ii) la apertura, en enero de 2026, de dos procedimientos de especificación contra Alphabet relacionados con IA (interoperabilidad y acceso a datos de búsqueda); y (iii) el monitoreo del despliegue de herramientas de IA en los Core Platform Services (“CPS”) designados.
- Respecto a este punto específico, es útil considerar la opinión que un sector de la academia respecto de la pertinencia de la DMA para regular una industria naciente y vertiginosa como lo es la IA. Giuseppe Colangelo, en una reciente publicación, plantea que la DMA enfrenta un dilema de timing en relación a la IA: intervenir demasiado tarde arriesga la irrelevancia del marco regulatorio, pero hacerlo demasiado pronto podría restringir la innovación en un sector aún en formación. Además, advierte que la DMA presenta un vacío para nuevos operadores de IA independientes, ya que sus servicios no encajan fácilmente en las categorías de CPS existentes, a diferencia de los casos en que son los gatekeepers ya designados quienes integran IA en sus plataformas.
- Cloud computing: En noviembre de 2025, la Comisión abrió tres investigaciones de mercado en este sector. Dos evalúan si Microsoft Azure y Amazon Web Services deben ser designados como gatekeepers de servicios de cloud, mientras que la tercera analiza si la DMA puede abordar efectivamente las prácticas que podrían limitar la competitividad y equidad en estos mercados.
- Transparencia y procedimientos: De acuerdo con lo indicado en la consulta pública, el informe reconoce los llamados de participantes del mercado, sociedad civil y académicos por mayor transparencia en los procesos de cumplimiento. En este sentido, la Comisión se compromete a explorar mejoras graduales en los reportes anuales, las herramientas de monitoreo y la difusión de información sobre las oportunidades creadas por la DMA, especialmente entre pymes y consumidores.
- Costos de cumplimiento: La Comisión reconoce que la DMA impone costos a los gatekeepers. Asimismo, anticipa que estos costos disminuirán en la medida que estos adopten una cultura de «cumplimiento por diseño» (es decir, que se adopte una “cultura” de cumplimiento). Por el lado de los usuarios, se reconocen ciertos costos de adaptación (especialmente en las interfaces de las aplicaciones), aunque se los califica como temporales y, en algunos casos, necesarios para empoderar decisiones conscientes.
En síntesis, el informe transmite un mensaje de continuidad: la DMA, en su forma actual, sería suficientemente flexible y «future-proof» para hacer frente a los desafíos emergentes, descartando modificaciones legislativas en esta etapa.
Las traducciones incluidas en esta nota son libres y realizadas por su autor.
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