El pasado 29 de enero, la División Antimonopolio del Departamento de Justicia de EE. UU. (DOJ) otorgó la primera recompensa en su historia a un informante (whistleblower). El individuo proporcionó información clave sobre un esquema de colusión en una plataforma de subastas de vehículos usados, recibiendo una recompensa de 1 millón de dólares.
Gracias a estos antecedentes, el DOJ investigó a EBLOCK Corporation, empresa con la cual llegó a un acuerdo de suspensión (deferred prosecution agreement o DPA) en que se comprometió a pagar una multa de 3.28 millones de dólares por no poner término a un acuerdo de manipulación de licitaciones (bid-rigging). Junto al pago de la multa, el acuerdo requiere que la empresa adopte remedios conductuales consistentes en la implementación de un programa de compliance.
De acuerdo a los antecedentes e investigación del DOJ, los hechos habrían sido los siguientes:
- En 2020 la denunciada habría adquirido a un competidor (referido como “Empresa A”), el cual habría estado involucrado en un esquema de bid rigging previo a la operación. En este sentido, EBLOCK no tomó medidas para detener las actividades criminales preexistentes en su nueva subsidiaria.
- En este sentido, entre septiembre de 2020 y febrero de 2022, empleados de la Empresa A conspiraron con otra denominada como Empresa B, para suprimir y eliminar la competencia en los vehículos vendidos en la plataforma de la Empresa A. Según la información del caso, los empleados de la Compañía A otorgaron acceso especial y permisos de usuario a la Compañía B, lo que le permitió visualizar información confidencial de licitación de otros compradores y vendedores en su sitio de subastas.
- Así, ambas empresas habrían ejecutado una estrategia de pujas fraudulentas (shill bidding) para incrementar artificialmente el precio de venta de los vehículos. Parte de estas pujas, también habrían sido hechas de forma fraudulenta, ya que fueron realizadas bajo los nombres de concesionarios reales sin el consentimiento de estos últimos. Finalmente, las ganancias habrían sido repartidas entre los
Este es el primer precedente de una recompensa por whistleblowing, y ocurrió en el marco de un reciente programa de recompensas elaborado por la División Antimonopolio del DOJ en colaboración con el Servicio Postal de EE.UU, el cual entró en vigencia en mayo de 2025.
- Para que una entrega de información califique para una recompensa debe cumplir una serie de criterios, entre ellas, que debe entregarse antes de recibir una demanda formal (es decir, que sea “voluntaria”) y que debe ser información “original” (esto es, completa y desconocida por las autoridades).
- De la misma forma, parte el programa recae en que los delitos “elegibles” para la recompensa deben ser infracciones antimonopolio contrarios a la Sherman Act, al mismo tiempo que deben derivar en resoluciones donde la multa sea, por lo menos, un millón de dólares.
- Asimismo, en los hechos informados debe haber un perjuicio al Servicio Postal, sus ingresos o su propiedad. Sin embargo, de acuerdo con el programa, el daño no debe ser necesariamente material o sustancial, siendo suficiente que el Servicio Postal sea capaz de articular y acreditar dicha afectación. En este sentido, y para efectos de este caso, EBLOCK y las empresas involucradas solo utilizaron el servicio postal para organizar y efectuar el acuerdo.
- El programa establece que las personas podrían obtener beneficios que van desde el millón de dólares, hasta el 30% de la multa conseguida a propósito de En esta ocasión, la recompensa fue del millón de dólares, el mínimo entregable.
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